Posts Tagged ‘ Reseña ’

El jugador de trivia, de Tito Matamala

Feb 25th, 2010 | By Nicolas Sepulveda | Category: Destacado, Opinión, narrativa

La nueva novela de Tito Matamala vuelve a echar mano a personajes, locaciones y elementos de sus narraciones anteriores (“Hoy recuerdo la tarde en que le vendí mi alma al diablo”, “El ministro del Interior es plastimodelista” y “Pubis”, entre otras), un sello registrado que ha desembocado en el desarrollo de un universo propio, o, mejor dicho, “matamaliano”.



Corazón tan blanco / Secretos en perfecto castellano

Feb 9th, 2009 | By Nicolas Sepulveda | Category: Opinión, Portada

A ratos novela y a ratos ensayo, el texto no sólo gira alrededor de los temores del narrador. Otros aun más oscuros son los que dan el puntapié inicial de la historia: el secreto, la confianza o la falta de ella, la relación con los que queremos y la falta de ella; todo sirve como excusa para cuestionar los propios…



UN VERANO CON LIBROS por Alfredo Lavergne

Ene 23rd, 2009 | By Libros de Mentira | Category: Noticias

Con agrado recibimos la reseña publicada por Alfredo Lavergne, poeta y ensayista chileno, sobre “El verano sin verano” de Camilo Marks, publicado en la librería virtual de Librosdementira. A continuación el artículo íntegro.



Maldita. Maldita Emma Bovary

Mar 6th, 2008 | By Roberto Lind | Category: Opinión

El 12 de abril de 1857 entró a escena uno de los personajes que dio inicio a la novela moderna. Femme fatale. Mujer mortífera. Mujer. Emma Bovary, burguesa provinciana tan corrosiva, tan adúltera, que llevó a Flaubert a juicio, acusado de inmoralidad, y que finalmente fue absuelto. Eso ya es parte de la comedia. Lo que queda es una mujer difícil de borrar, trascendente como pocas. Maldita. Maldita Emma Bovary.



No pongas a Salinger

Mar 3rd, 2008 | By Roberto Fuentes | Category: Opinión

Una vez que terminé de corregir el borrador de mi primer conjunto de relatos, caí en la cuenta de que algo faltaba: el epígrafe. Mi esposa me aconsejaba que obviara el asunto. “Los escritores escriben esa tontera al principio de los libros para parecer más cultos”, alegaba ella. Revisé varios textos y fui descubriendo que en muchos casos parecía que el epígrafe no era más que una tonta ostentación del autor. Ante mi mueca de molestia mi esposa reaccionaba con una sonrisa -no burlona, no totalmente- era más bien una sonrisa de te lo dije.